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Como definí mi bandera actual: SCHWARZKOPF

A lo largo del paso del tiempo, como en la vida de cualquier artista, es necesario pasar por varias etapas. En el caso de la peluquería, hay que aprender a dominar cada obstáculo que este rubro creativo nos tiene preparado.

Desde mis comienzos, allá por el año 2008, tuve que afrontar varios desafíos que se me pusieron de frente y me dieron ardua batalla. Entre esos desafíos estuvieron: la elección de mi área creativa, mis herramientas, mi espacio de trabajo y mi marca predilecta.

Y de eso se trata la nota de hoy:

Como elegí a Schwarzkopf como mi marca de referencia

Durante todos mis años de trabajo tuve que aprender a desempeñar capacidades para poder manipular cada marca. En este rubro existen tantas posibilidades de elección y cada una tiene su magia propia.

Cuando era una niña (y lo sigo  siendo aunque un poco menos ingenua que antes) y daba mis primeros pasos en el mundo de la peluquería, me toco aprender colorimetría con la marca Question, ya que ésta era la que se utilizaba en mi lugar de trabajo. Durante 5 años trabaje con ellos aprendiendo el ABC de la peluquería.

Ya cuando decidí comenzar mi camino por cuenta propia, se me presentó el próximo desafío. Cuando uno se acostumbra a trabajar tantos años con la misma marca, llega a un punto donde se pregunta: ¿afuera, hay algo nuevo?

Durante un par de años deambule buscando nuevas herramientas creativas que me permitieran dejar volar la imaginación (y también que se acomodaran al poder adquisitivo de mi nuevo plantel de clientas). En ese proceso incursione en diferentes marcas tales como: Loreal, Revlon, Anna Di Sanctis, Wella, Alfa Parf, Issue, entre otras más. Cada una de ellas me ofrecía su magia, así que trabajaba con cada una de manera simultánea adaptándome a cada situación.  

Un día me entero que un colega mío había empezado a trabajar con la marca que, durante todos mis años de trabajo, me perseguía dentro de mi cabeza. Aquella para parecía inalcanzable. Y un día llego a mí.  

Schwarzkopf

Un nuevo desafío se presento en mi camino: aprender a manipular la numeración que presentaba la marca alemana, la cual hace que se diferencie de todas las demás ¿Habrá sido una señal?

Me llevó un par de meses acostumbrarme pero al fin logre incorporarla a mi vida cotidiana (con circulo cromático de por medio para poder entenderla).

Schwarzkopf hizo explotar mi cabeza con todas sus paletas creativas, no solo en coloración sino también en gama de productos.

Ya hace varios años que la elijo por millones de motivos, pero el más importante es por su calidad, cantidad y variedad de colores que posee y siempre está a la vanguardia de la moda.

Igora royal, Color 10, Essensity, Blondme, Igora Vibrance, Tbh, Absolut, Take Over, Lucid nocturnes son algunas de las divisiones que posee la marca a la hora de formular un color.

¿Se imaginan lo que es para una apasionada del color tener una cantidad ilimitada de combinaciones para formular? Si, ILIMITADA.

Miles de combinaciones de color = miles de looks diferentes

Cuando estoy en mi trabajo diario es tan difícil elegir un color en particular para una clienta teniendo tantas opciones. Allí es donde entra en juego mi característica principal: elegir un color diferente en cada visita de mi clienta. Solo es cuestión de (cuando la clienta es nueva) descubrir la dirección tonal que más le gusta: fríos, cálidos, nude, fantasías, etc.

En el caso de mis clientas frecuentes (el 90% de ellas), después de tantos años de conocerlas, me gusta sorprenderlas sin decirles que van a lucir un nuevo color (aunque lo intuyen de antemano). Y el otro 10% es un poco más conservador, ya que por cuestiones de gustos o trabajo o estudio deben/quieren usar siempre lo mismo.

Al final de cuentas, por todo esto y mucho mas…YO ELIJO “SCHWARZKOPF, A PASSION FOR HAIR”

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